Cuando pensamos en unas vacaciones en Ibiza, la primera imagen que viene a nuestra mente son las numerosas discotecas y las playas de agua cristalina. Quizás no pensamos que sea un destino turístico para viajar en familia, pero la verdad es que no es cierto.

Ibiza está pensada para cualquier tipo de turismo, de todas las edades y gustos. El ambiente relajado que se vive en Ibiza es perfecto para viajar con niños, además que ofrece una gran variedad de actividades que hasta a los más peques de la casa les gustará.

Partiendo de sus más de 160 Km de costa, Ibiza cuenta con numerosas playas y calas que harán las delicias de los más pequeños, ya sea para bañarse o jugar con la arena, mientras los papis toman el sol relajados y les echan un ojo. Existen mini trenes repartidos por la isla que te mostrarán maravillosos paisajes y playas, y a los niños les encantará poder viajar en el tren.

El ayuntamiento de Ibiza tiene claro que el disfrute de los pequeños es importante, por eso existen parques infantiles y castillos hinchables en muchos puntos de la isla. El más destacado está en San Antonio, donde hay un pequeño karting, castillos hinchables y tiovivos. Y no solo el ayuntamiento piensa en los niños, cada vez más son los locales que se unen a la moda “junior” y preparan menús y actividades para sus comensales más jóvenes.

Queremos destacar el de Sa Punta, que cada domingo a mediodía, la terraza se convierte en un patio con cama elástica y un castillo hinchable.

Al mismo tiempo que los más peques disfrutarán con el paseo en tren, también les encantará viajar en barco. Ya sea para dar un paseo o visitar la isla vecina de Formentera, es una gran idea para realizar con los niños.

Es difícil mantener un horario estructurado en vacaciones con los niños, pero si estos no quieren irse al hotel a dormir aún, en la zona de Dalt Vila, en el casco antiguo de Ibiza, por las noches organizan teatros al aire libre que merecen la pena ver. Eso si no agotaron las fuerzas en la playa y aguantan despiertos hasta entonces.

Un plan adulto que a los niños les encantará, es ir a darse un baño de barro. En Ibiza existen muchas playas que cuentan con esta opción, y sin duda a los peques les encantará meterse en el barro a jugar y ensuciarse sin que nadie les riña. Y luego es tan fácil como darse un remojón en la playa y adiós barro.

Si nuestros niños ya empiezan a ser un poco más mayores y no les gustan tanto los castillos hinchables, Ibiza cuenta con un par de parques acuáticos que merece la pena visitar, así como una amplia oferta de actividades en el agua como pueden ser el buceo, la vela y patines a pedales.

En definitiva, Ibiza no sólo es para la gente joven que quiere divertirse, las familias también pueden tener unas vacaciones de ensueño en este enclave idílico.